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Las mentiras, golpes y traiciones en Mercedes F1

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Fernando Tornello nos habla sobre lo que ha sucedido con el equipo Mercedes y las actitudes de sus pilotos en las últimas carreras.

Lo que vemos desde afuera es, apenas, la punta del iceberg. La realidad que vive el equipo Mercedes es, por lejos, mucho peor que la que dejan trascender. Las peleas en la pista entre Rosberg y Hamilton han desatado una furia que sólo el ‘Factor Toto’ podrá controlar, aunque para ello Toto Wolff deberá ponerse extremadamente firme.

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Tres golpes entre sus pilotos en las últimas cinco carreras es algo que la dirección de la marca alemana no puede dejar pasar sin tomar medidas en consecuencia. Hamilton ‘enloqueció’ en España cuando Rosberg lo superó por afuera en la primera curva, atacó con exceso de agresividad unos metros después, se descontroló, se salió de pista y embistió a Rosberg cuando volvió al asfalto. Resultado: ganó Verstappen.

En Canadá, Lewis lo dejó sin pista a Nico, que, una vez más, se salió y perdió posiciones, tras el leve toque de su compañero.

En Austria terminó de estallar la polémica. Fue Rosberg el que se excedió y le pegó a Hamilton, luego de ingresar en el giro final y ver cómo su compañero estaba a punto de arrebatarle la victoria.

Wolff no tuvo ganas de festejar el triunfo de Lewis. Nada, ni una leve sonrisa. Sólo un gesto serio que denota que se vienen medidas duras en el seno del equipo campeón. Es que las carreras pasan y la batalla crece.

“Son dos descerebrados”, dijo Toto en caliente. Antes, Lauda había asegurado que Hamilton había mentido cuando declaró que su relación con Rosberg estaba mejor que nunca. Niki le contó al periodista Jon Noble que, luego de la qualy del GP de Europa en Bakú, Lewis destrozó la habitación que le asignó el equipo para relax. La bronca por su error en esa qualy, pero más que nada perder contra su compañero, lo sacaron de juicio.

Lauda aseguró que Hamilton le avisó: “No entres porque voy a romper todo”. Desde afuera se sospechaba que la relación era tensa, había ironía y picardía en las declaraciones. Ahora, según lo cuentan los ya exasperados directores del equipo campeón, la situación empeoró gravemente. Golpe va, golpe viene. “Ya perdimos sesenta puntos por culpa de estos muchachos”, exclamó Toto Wolff, harto de las peleas.

La situación llevó a que el jefe asegure que podrá hasta suspender por una o dos carreras al culpable del próximo altercado. Otros piensan que podrían aplicarle una severa multa en euros, pero no parece que eso sea suficiente.

Por su parte, Esteban Ocon y Pascal Wehrlein, hoy en Renault y en Manor respectivamente, empiezan a soñar con un futuro próximo en la escuadra que los tiene contratados, sobre todo si el enfrentamiento entre los titulares sigue en desarrollo y perjudica a Mercedes.

Todo puede suceder.

Vía MotorSport

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