
El Safari Rally siempre ha sido especial para Takamoto Katsuta. Allí logró su primer podio en el WRC en 2021, y allí había rozado la gloria en varias ocasiones. Pero este 2026, por fin, todo encajó.
La victoria no fue fácil. De hecho, el viernes por la tarde, Katsuta sufrió un doble pinchazo que le relegó a la séptima plaza, a casi dos minutos del liderato. Pero en el Safari, la paciencia es una virtud, y el japonés la tuvo.
El sábado, con los tramos con mucho barro y llenos de trampas, muchos de los favoritos cayeron. Katsuta, en cambio, supo mantenerse a salvo. Mientras sus compañeros de equipo Elfyn Evans, Oliver Solberg y Sébastien Ogier sucumbían a los problemas mecánicos, el japonés escalaba posiciones.
Con una ventaja de 1 minuto y 25.5 segundos sobre Adrien Fourmaux al inicio del domingo, Katsuta gestionó su ritmo con cabeza. Cuatro tramos después, cruzaba la meta con 27.4 segundos de margen. La victoria era suya.
Con este triunfo, Katsuta se convierte en el segundo piloto japonés en ganar una prueba del WRC, emulando a Kenjiro Shinozuka, que venció en Costa de Marfil en 1991 y 1992. Además, es el segundo japonés en ganar el Safari tras Yoshio Fujimoto en 1995, cuando la prueba puntuaba para la Copa del Mundo de 2 Litros.
El camino de Katsuta hasta la cima es digno de admirar. Ex piloto de circuitos, se unió al TOYOTA GAZOO Racing WRC Challenge Program en 2015 con una experiencia mínima en rallyes. Diez años después, es un vencedor en el WRC.








