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Forza Motorsport 6. El juego de conducción definitivo

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Forza 6

El mejor modo carrera del género

Forza 6

Puede que el lanzamiento apresurado de la quinta entrega nos dejase con ganas de más, con la sensación de que el salto evolutivo debía ser mucho mayor, pero ahora el equipo de Dan Greenawalt deja atrás esos fantasmas entregando la que, sin ninguna duda, es la experiencia ‘Forza’ definitiva. Puedes ser fanático de los autos y, a su vez, mayor o menor fan de esta saga, pero lo que no admite ‘Forza Motosport 6’ en ningún caso es indiferencia.

Forza 6: velocidad, lluvia y 60 fps

La franquicia de Microsoft debió verle las orejas al lobo cuando la fiebre por ‘Project Cars’ empezó a aflorar, pero por suerte para ellos, entre diseño de menús caóticos, un modo carrera con una progresión confusa y un acabado técnico que petardeaba hasta el punto de hacer imposible tomar curvas con soltura en su lanzamiento, abrieron las puertas a la posibilidad de que ‘Forza 6’ pudiese aprovechar el rebufo. Y vaya si lo ha hecho.

Entra por la puerta grande precisamente donde su rival directo (a falta de un ‘Gran Turismo’ que no sabemos si llegará tarde o temprano) tropezó en sus primeros días, manteniendo una calidad técnica demencial en la que 24 vehículos por carrera y distintas condiciones meteorológicas se anclan a los 60 frames por segundo sin despeinarse y ofreciendo una sensación de velocidad que ríete tú de los recuerdos de ‘Rollcage’.

Es una lástima que en esa búsqueda por intentar igualar y superar al resto de franquicias de consola se haya quedado por el camino la meteorología variable, aportando un punto más de estrategia a carreras que, ahora sí, nos ponen contra las cuerdas con un desgaste de neumáticos y consumo de gasolina más apurado.
Un mal menor teniendo en cuenta que la principal premisa de la llegada de las carreras con lluvia, espectaculares, por otro lado, es la inclusión del aquaplaning con pequeños y grandes charcos que encontraremos en la pista y serán capaces de hacernos perder completamente el control del vehículo si no soltamos el acelerador con cabeza.

 

 

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Por suerte son realistas y siempre aparecerán en las mismas zonas, en esos tramos del circuito en los que las irregularidades del asfalto están menos atenuadas y pueden convertirse en trampas de agua mortales para los fanáticos del pedal fácil. Correr en estas condiciones sin ayudas activadas y no acabar en un accidente múltiple con varios autos volcados es prácticamente imposible, al menos para los que en esto de los autos virtuales sufrimos más manquismo del que nos gustaría.

El mejor modo carrera del género

No puedo evitar caer rendido a los pies del diseño del modo carrera de este ‘Forza 6’ porque lo conseguido en esta entrega me parece magistral. No sólo toma lo mejor de otras entregas de la saga, también sabe apreciar qué han hecho los otros bien para intentar plasmarlo con una versión mejorada.

Así, saltando de prueba en prueba con una libertad que se agradece enormemente, pasaremos de correr con nuestro tímido y silencioso utilitario a montar en una bestia capaz de superar los 300 km/h en cuestión de minutos gracias a la llegada de los eventos especiales que intentan hacernos un repaso por la historia del motor.

La variedad introducida en las carreras con este sistema, abandonando la idea de coger un auto y dejar tu trasero pegado a su asiento durante las próximas cinco horas, me parece un acierto tremendo del que, al César lo que es del César, parece que ‘Project Cars’ ha podido tener bastante que ver. Pero claro, ese paseo por la historia no es el mismo haciéndolo acompañado de una voz cualquiera que la del equipo de Top Gear, que vuelve con fuerzas renovadas tras su paso por la anterior entrega.

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Por delante tenemos una cantidad de horas demencial en las que 460 vehículos y 26 circuitos con distintos trazados aseguran que, en modo multijugador o en solitario, tenemos ‘Forza 6’ para muchísimo tiempo. Microsoft habla de unas 70 horas que no he podido comprobar, pero no es una de esas afirmaciones capaces de hacerte arquear la ceja. Sean 70 o sean 50, aquí hay asfalto para aburrir.

La liga de las estrellas

La suma de los 24 vehículos en pista es espectacular de la mano de los Drivatar en el modo en solitario, pero donde extraen su máximo potencial es en el el multijugador online. La cara mala de ese reto es tener que enfrentarte a jugadores capaces de destrozarte a nivel de reglajes con vehículos muy similares, pero la llegada de la descarga de configuraciones es un filón para los menos experimentados en eso de toquetear las tripas del auto.

Es una de esas cosas que se quedan siempre en el tintero al hablar de la saga ‘Forza’, y son unos de los más completos que podemos encontrar en el género, que lejos de quedarse en lo básico con cambios de 1 a 10, aquí se ofrecen valores métricos con los que cualquier ingeniero mecánico podría tirarse horas trabajando.

Por suerte en esta entrega se pone a nuestra disposición un modo liga en el que el matchmaking es mucho más justo con nuestras habilidades. No es algo que hayamos podido probar con demasiada profundidad debido a la falta de jugadores durante la fase previa al lanzamiento, pero es innegable que la idea es muy prometedora.
Lo mejor de todo es que prometen una unión de jugadores no sólo centrada en el nivel de conducción, también en el temperamento extraído de los Drivatar para que los que piensan jugar en modo tanque arrasando con todo se acaben cruzando con pilotos de su misma calaña. Los trolls con los trolls, vamos.

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Si lo que quieres es disfrutar de los mejores y no te ves con fuerzas de poder plantarles cara, ahí está el modo espectador para plantarte cerveza y patatuelas en mano a ver cómo una prueba de IndyCar se convierte en un festival de adelantamientos y accidentes brutales, o si lo prefieres llevar tu maestría a otro nivel enseñando al mundo tu pericia a través de las retransmisiones.

Forza 6: el juego de conducción definitivo

A los aspectos básicos como las ayudas en conducción o el reglaje personalizado, que se plasmará no sólo en la jugabilidad, también a nivel visual en cómo reaccionan en los pianos los amortiguadores de tu Ariel Atom, por poner un ejemplo, se suma aquí la idea de intentar acercarnos al concepto del equipo de carreras de la mano de sobres con cartas.

En ellas, adquiribles únicamente con el dinero que vamos ganando en las carreras (alguien ha salido escarmentado de los micropagos), conseguiremos mejoras de un único uso o permanentes que irán desde incrementos de experiencia de conductor o fabricante hasta la posibilidad de tener un mecánico que siempre nos ofrezca un mejor agarre en un circuito concreto.

Tenemos tres huecos para estas tarjetas que iremos coleccionando y siempre podremos cambiar entre unas y otras conforme a la prueba que tenemos por delante, o dejar que la máquina se encargue de comprar y colocar cartas por nosotros a golpe de botón, u olvidarnos completamente de ellas y ceñirnos a la experiencia básica.
Con toda esa jugabilidad, esos infinitos menús de reglajes en los que la configuración de otros usuarios subidas a la red pueden suponer la vida para los menos expertos, unos gráficos de infarto y un catálogo de autos y vehículos que arrasa frente a otras entregas de la saga, no veo razón alguna para que los entusiastas no estén salivando ya con el juego y los detractores no se rindan a la evidencia: ‘Forza Motorsport 6’ es el juego de carreras que todo fan de la conducción debe tener.

 

Fuente: Motorpasion