Inicio AUTOS DE COLECCIÓN El Mexicano que llegó a Costa Rica y se enamoró de un...

El Mexicano que llegó a Costa Rica y se enamoró de un BMW 2002

1342
0

Hoy en clásicos Puro Motor el protagonista es un entusiasta de los autos de origen Mexicano llamado José Luis Rodríguez, quien llegó al país hace unos 4 años donde su primer amor fue un clásico BMW 2002 del año 1971

Este modelo nació con la idea de ser un pequeño auto con distancia entre ejes corta para recuperar la imagen deportiva de la casa alemana, misma que había disfrutado en la década de 1930.

Aterrizando al protagonista de hoy, la historia de enamoramiento fue al instante de parte de “Pepe”, como se le conoce al propietario, ya que en su país natal ver modelos de este calibre y edad no es de todos los días

“Este auto era de un amigo mío el cual lo apreciaba mucho y tras varios años de rogarle hasta el cansancio me lo vendió. Seguidamente lo restauré hasta tenerlo a mi gusto y lo más original posible”

Dice “Pepe” que en el proceso de volver a la vida su querido auto, fue conociendo gente del medio hasta formar una familia con propietarios de otros modelos similares donde, al día de hoy, comparten anécdotas y se ayudan entre todos a la hora de buscar repuestos. 

“Mi carro originalmente era verde, se pintó rojo y se le colocaron accesorios tanto de carrocería como de motor. Actualmente ya está rodando y lo uso para salir los domingos y sentir esa sensación de los autos alemanes de la vieja escuela”

Para este entusiasta de los autos, las experiencias vividas en tan poco tiempo con el auto tanto en eventos como Rallies y convivencia con otros clubes, son suficientes para plantearse el hecho de que no lo vendería ya que es su amor solo es superado por el de su esposa. 

“Mi cariño por este carro va más allá de la falta de aire acondicionado en su interior, en sus falencias como auto de los setentas en comparación a los modernos ya que esta estética y sensación, no la transmite cualquier auto. Incluso si me deja tirado en la calle o no arranque, el amor que siento no tiene palabras”.