INDUSTRIA

Colección encontrada en granero se vendió en 25,15 millones de euros

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La subasta tuvo lugar este fin de semana en París

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Una colección de 59 autos pertenecientes en su día a Roger Baillon,  reposó durante años pacientemente esperando a un hallazgo que nos dejaría la imagen de decenas de clásicos, algunos en un estado ciertamente lamentable, y la ilusión de que muchos podrían recuperarse. Eso debieron pensar aquellos que pujaron por alguna de estas joyas, auténticos diamantes en bruto, que fueron subastados por un total de 25,15 millones de euros.

La subasta tuvo lugar este fin de semana en París, en un acto en paralelo al salón de clásicos Rétromobile. Parece que buena parte de aquellos clásicos de la colección Baillon, de uno de los hallazgos más espectaculares y caros que se haya visto en los últimos años, serán recuperados.

De entre todos ellos, también ha habido algunos lotes que han alcanzado cifras realmente astronómicas. El total de los 59 clásicos de Baillon que se ofrecieron a los compradores en París, fueron subastados, superando en muchos casos la estimación de precios original. Hay ejemplos especialmente llamativos, como el del Maserati A6G 2000 del 56, que finalmente se subastó por 2 millones de euros, cuando se pensaba que no superaría los 800.000 euros.

Los clásicos más caros de la colección Baillon

1. Ferrari 250 GT SWB California Spider de 1961: 16.3 millones de euros


2. Maserati A6G 2000 Gran Sport Berlinetta Frua de 1956: 2 millones de euros


3. Talbot-Lago T26 Grand Sport SWB Saoutchik de 1949: 1,7 millones de euros


4. Talbot Lago T26 Record Cabriolet Saoutchik de 1948: 745.000 euros

La historia de la colección

Todo empezó con el abuelo de la familia. Allá por los años 50 del siglo pasado, el abuelo soñaba con conservar autos de las grandes marcas francesas y carroceros del país en los museos de su zona.

Roger Baillon era un empresario con una empresa de transporte en el oeste de Francia y un loco de los autos. Llegó incluso a presentar un roadster de su propia creación en el salón de París en 1947, el «Oiseau Bleu». Además de tener una fructífera empresa de transporte también fabricaba camiones. Por ejemplo, la cabina avanzada de los camiones, tan común hoy en día, es un invento suyo. En los años 70, su negocio empezó a ir mal y tuvo que vender 50 autos de su colección privada. Lo hizo en una subasta en 1977 y todo el mundo pensó que había vendido toda su colección. Sin embargo, conservó unos 60 automóviles que almacenó en las dependencias de una granja de la familia. Y ahí quedaron, medio olvidados, hasta hoy.

Muchos de los autos sólo contaban con la protección de unos frágiles techos y que estaban a merced de las intemperies. Entre los autos almacenados se encuentran Bugatti, Hispani-Suiza, Talbot-Lago, Panhard et Levassor, Delahaye, Delage, Maserati y Ferrari. Pero no sólo las marcas son prestigiosas, también hay obras de carroceros de prestigio, como Chapron, Millon-Guiet y Saoutchik.

Luego están las dos joyas de la colección, o al menos así lo consideraba el Sr. Baillon, pues fueron los autos que recibieron la mejor «protección» posible, es decir en un garaje bajo una montaña de revistas de vehículos… Hablamos de uno de los tres Maserati A6G Gran Sport 2000 1956 con carrocería Frua fabricados y del Ferrari 250 GT SWB California Spider, con faros carenados, del actor francés Alain Delon.

La historia de este Ferrari se merecería un artículo aparte. El auto fue comprado originalmente por el actor Gérard Blain y éste se lo vendió posteriormente a su paisano Alain Delon. Delon le dio buen uso al auto y fue fotografiado en varias ocasiones al volante del Ferrari en compañía de Jane Fonda y Shirley MacLaine. Se trata de una de las 37 unidades fabricadas y nadie conocía la existencia del auto. Simplemente había desaparecido. La viuda de Baillon no sabía qué había ocurrido con el Ferrari y sus hijos desconocían por completo su existencia hasta unos meses, según cuentan ellos mismos.

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Beatriz Nuñez

Periodista de profesión desde el año 2003. Ese mismo año se involucró en la cobertura de deportes de motor y la industria automotriz, campo en el que se desempeña hasta el día de hoy. Tres veces nombrada por FECOM como la periodista mas destacada en el campo de los motores.

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