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De gallinero a las calles: La historia de este Willys 1950

Detrás de un auto sea cual sea el año y modelo, hay una historia que contar, en esta línea aparece una particular anécdota protagonizada por Geovanni Quirós propietario de un Willys del año 1950, estilo CJ3A Restaurado a versión M38

Todo comenzó en Octubre del 2012 en la Rita de Guápiles, cuando su actual dueño estaba de viaje con la familia y de repente, visualizó el clásico estadounidense a la intemperie con aproximadamente 7 años de estarlo.  

Al consultar sobre el Willys el propietario de ese entonces se opuso a venderlo ya que su intención era repararlo a largo plazo.

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“Me dijo de entrada que no lo vendía,  a lo cual yo le dije con todo respeto,  si no lo había arreglado en 7 años difícilmente lo iba a hacer,  que valorará venderlo y le deje mi número celular”, expresó Geovanni. 

Al día siguiente la propuesta inicial del dueño era de 3.5 millones de colones, después de días de negociaciones y regateos el precio final del modelo fue de un 1 millón

Adquirir un vehículo en estos estados requiere mucho cuidado ya que en el camino se pueden presentar inconvenientes importantes como fue el caso del Willys. 

“Al señor que se lo compré tenía una carta de venta,  el dueño registral era otro de Heredia el cual tenía 3 años de haber fallecido y supuestamente no se sabía, por lo que tuve que hacer una sucesión y fue trágico para localizar a los familiares’’ comentó 

Puesto en regla, la restauración duró 3 años aproximadamente, debía 19 marchamos, del cual realizó un trámite legal y solo canceló 4 años. 

“Cuando lo compré y me lo trajo la grúa,  mi esposa y mis hijos me tildaron de loco porque su estado de conservación era muy deprimente, hoy lo disfruto yo, pero ellos mucho más’’ comentó Geovanni a Puro Motor.

Para Quirós este 4×4 es como un metal precioso y no cree venderlo, aunque muchos preguntan, el precio sentimental es realmente alto. 

Con 8 años en su poder, asegura que  el carro está completo además, se consiguen repuestos en Estados Unidos, donde la compañía Kaiser Willys,  comercializa hasta el último tornillo y cualquier componente.

“Me llena de orgullo tener el primer 4×4 de la historia, el sentimiento que le tengo es muy grande,  porque lo pude rescatar de una muerte anunciada por la herrumbre y su mal estado de conservación donde se encontraba’’

Jose Miguel Arce

Bachiller en periodismo, apasionado de los autos y los deportes de motor. Colabora para PuroMotor.com desde el año 2017.

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