
La marca tecnológica premium DENZA, que pertenece al gigante automotriz BYD, se llevó las miradas en el Festival de la Velocidad de Goodwood con la presentación de su más reciente superdeportivo eléctrico: el DENZA Z.
Construido sobre la exclusiva “e3 Sports Car Platform”, el DENZA Z cuenta con un innovador sistema de tres motores: uno en el eje delantero y dos en el trasero. Esta configuración genera una potencia combinada de 1604 caballos de fuerza y un torque de 1240 Nm, cifras que lo catapultan a la élite de los superdeportivos, superando a la gran mayoría de sus rivales de combustión interna.
Estas cifras le permiten al DENZA Z acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,25 segundos en su versión Coupe, cifra que se reduce a 1,96 segundos en la variante Racing si se equipa con neumáticos semi-slick, permitiéndole alcanzar una velocidad máxima de 350 km/h.
Sin embargo, la innovación más llamativa del DENZA Z no es su aceleración, sino su capacidad para recuperar energía. Históricamente, el punto débil de los deportivos eléctricos ha sido la rápida degradación de su autonomía bajo máxima exigencia. El nuevo modelo integra la tecnología FLASH Charging, junto a la Blade Battery de segunda generación, esta infraestructura permite una potencia máxima de carga de hasta 1500 kW y utiliza una arquitectura eléctrica de 1000 voltios, logrando recargar la batería del 10% al 97% en tan solo nueve minutos.







A nivel estético, el trabajo del Director de Diseño Global de BYD, Wolfgang Egger, equilibra una estética elegante con una aerodinámica funcional. A pesar de su perfil deportivo (y una longitud de 4.780 mm), el vehículo cuenta con una amplia distancia entre ejes de 2.780 mm. Esta proporción le permite habilitar un habitáculo de cuatro asientos —algo inusual en el segmento— y un maletero de hasta 550 litros con las plazas traseras abatidas.
En la cabina, el apartado tecnológico está concebido como el de un centro de control aeroespacial, enfocado siempre en el conductor. El volante, inspirado en la competición, incluye botones dedicados para modos especiales. Entre ellos destaca el modo “Boost”, que entrega un 30% más de torque al acelerador durante 20 segundos; y el modo “Track”, una opción de telemetría que asiste al piloto y permite configurar aspectos como la distribución de potencia y un sistema de control de derrapes. Todo ello, complementado con un sistema de audio Devialet de nivel teatral y pantallas de alta resolución con el ecosistema Google integrado.



La marca ha confirmado el lanzamiento del DENZA Z en versiones Coupe, Spider (descapotable) y Racing. Adicionalmente, se anunció el futuro desarrollo de una “Special Edition”. Esta variante extrema de competición, que superará los 2000 hp de potencia, se enfrentará este otoño al mayor reto del automovilismo: intentar batir el récord de vuelta en el mítico trazado de Nürburgring Nordschleife.
Versiones DENZA Z Coupe y Spider














