
Hace algunos días, la fotografía de a Segunda Estampida Mustang causó un gran impacto y acaparó la mayoría de comentarios e interacciones en nuestras redes sociales.
Y es que ver 150 Ford Mustang de diferentes generaciones, colores y estilos; ordenados y circulando en una de nuestras carreteras no es para menos.
Pero, ¿qué hay detrás de un resultado así? ¿Cómo se logra? Conversamos con Raúl Méndez, quien ha estado detrás de la organización durante las dos ediciones de la Estampida Mustang para conocer los detalles.
La planificación del evento empieza dos meses antes, cuando hay que definir dos temas importantes: el destino hacia donde se va a dirigir la caravana y durante el trayecto, dónde se puede tomar la foto.
“Se analiza el entorno, se trata de visualizar en cual carretera hay tres carriles o al menos dos carriles anchos para que quepa la mayor cantidad de carros, que el paisaje se vea bonito y cuál va a ser el punto específico para tomar la foto. También hay que tomar en cuenta el tema técnico de la fotografía para ver ángulos, tipos de lente, entre otros”, comentó Méndez.
Una vez que se elige el destino y la ubicación para la fotografía, viene otro punto muy importante: la convocatoria, que se gestiona a través de los dos clubes de Mustang que hay en el país, el Mustang Club de Costa Rica y el Street Mustang CR.
Una de las partes más complejas tiene que ver con el bloqueo de la carretera en la zona donde se va a tomar la fotografía, ya que hay que tomar en cuenta todos los accesos y salidas de la autopista y hasta paradas de buses, ya que la idea es que justo en el momento de la foto no circule nadie más aparte de la caravana de Mustang.
“Sabemos que para tomar la foto generamos alguna presa porque bloqueamos las salidas y circulación en ese trayecto, pero máximo tardamos entre 3 y 5 minutos, de todas formas la caravana por si sola causa congestionamiento, entonces lo que hacemos es organizarnos bien para hacerlo de forma ágil. Es un reto bloquear la calle porque los usuarios de la carretera no saben lo que está pasando, entonces debemos reaccionar rápido, tomando en cuenta el respeto al tránsito, por eso lo hacemos un domingo en la mañana, que hay menos cantidad de autos circulando para que sea menor el impacto”, agregó.
La otra parte compleja es el acomodo de los participantes, porque muchas veces no circulan sincronizados dentro del grupo, para lograrlo van dos personas con megáfonos girando instrucciones con el objetivo de no dejar “huecos” en el momento de la foto.
“Esta actividad requiere de mucha planificación, yo por lo menos fui unas 7 u 8 veces al lugar para inspeccionar, estar seguro de donde se iban a hacer los cierres, también hay que buscar los voluntarios, es un poco complicado… Incluso hicimos un ejercicio demo para hacer los cierres, pero una cosa es eso y otra ya con toda la caravana de participantes y las condiciones normales del tránsito”, finalizó Méndez.





