
Elfyn Evans es el nuevo campeón del mundo de rally, pero el título se definió de una de las formas más dramáticas que se recuerdan en el Rally de Cerdeña.
El fin de semana arrancó con 21 puntos de diferencia entre el galés y Oliver Solberg. Evans no buscó la victoria en las complicadas carreteras sardas y optó por controlar la situación sin tomar grandes riesgos, una estrategia que pudo haberle costado el título.
Su ventaja comenzó a desvanecerse, especial tras especial, hasta que el domingo, tras un pinchazo, se vio con tan solo un punto de ventaja sobre Solberg en la salida de la 17ª y última especial, una power stage que ofrece puntos extra a los cinco mejores cronos y cinco puntos al vencedor.
Así las cosas, Solberg llegaba a la última especial del Rally de Italia con opciones reales de arrebatarle el campeonato a su compañero de Toyota. El sueco había hecho un gran rally y, en el tramo final, llevaba una ventaja de 1,9 segundos sobre Evans. Parecía que el título estaba en sus manos.
Sin embargo, a unos 100 metros de la meta, y cuando apenas quedaban tres curvas, Solberg perdió el control de su Toyota GR Yaris Rally1 y se salió de la pista. Aunque consiguió volver al recorrido y completar el tramo, el tiempo perdido fue suficiente para cambiar por completo el resultado del campeonato.
Evans aprovechó la situación y se proclamó campeón del WRC 2026 junto a su copiloto Scott Martin.
El británico termina la temporada con 243 puntos, cinco más que Solberg, y consigue finalmente su primer título mundial después de haber sido subcampeón en cinco ocasiones.