
Los aficionados al automovilismo y los videojuegos tienen una nueva opción de entretenimiento en Escazú. Se trata de RCADE, una experiencia desarrollada en Costa Rica que comenzó a operar en septiembre en el centro comercial Garden Plaza. Su propuesta combina puestos de conducción con autos a escala que los participantes controlan de forma remota y en tiempo real sobre una pista física.
La dinámica traslada la competencia del entorno virtual a un circuito modular de 180 m². Los usuarios se sientan frente a un volante y sus controles para manejar los vehículos que recorren la pista, con capacidad para que ocho pilotos participen simultáneamente. De esta manera, la conducción desde un puesto similar al de un simulador se combina con una carrera que ocurre entre autos reales a escala.
Cada sesión de competencia tiene una duración de 10 minutos, mientras que entre carreras se destinan otros cinco minutos para la recarga y el cambio de pilotos. Los participantes pueden ingresar de forma individual o en grupo, y sus puntuaciones quedan registradas para futuras visitas. Esto permite que la experiencia tenga continuidad para quienes regresen y quieran comparar sus resultados anteriores.
“RCADE une lo mejor del mundo digital como la precisión y la retroalimentación inmediata con la emoción de competir en el mundo real”, explicó Nicolás Bautista, fundador y director general de la empresa. Según detalló, el concepto busca ofrecer un espacio de encuentro para jóvenes y adultos, donde la tecnología y la competencia sean parte de una actividad que puedan compartir con otros participantes.
El proyecto surge de una tecnología desarrollada en Costa Rica por un grupo de empresarios con experiencia en el sector empresarial. De acuerdo con la compañía, su creación requirió una inversión significativa, aunque no se detalló el monto. El primer local en Escazú forma parte de una propuesta que también tiene entre sus objetivos la expansión hacia mercados internacionales.
RCADE busca aprovechar el interés por el automovilismo, el gaming y la simulación mediante una experiencia que reúne elementos de esas tres actividades. Además de las sesiones abiertas al público, la plataforma contempla competencias y torneos, programas de membresía y eventos privados. Con ello, la empresa plantea distintas formas de participación, desde una visita individual hasta encuentros organizados para grupos.
Dentro de esa oferta también se incluyen actividades corporativas y programas de capacitación. En este ámbito, la empresa propone utilizar la experiencia como una herramienta para promover la interacción y el trabajo en equipo. Así, el proyecto busca ampliar el uso de su circuito más allá del entretenimiento e incorporar dinámicas dirigidas a organizaciones.