Historia Motor: El Clase X no es el primer pick-up de Mercedes en el mercado

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Hace tan solo unos días se presentaba la nueva pick-up de Mercedes-Benz, la X-Class Concept. Aunque en un principio pudiera parecer la primera de la marca de la estrella, Mercedes se encargó de llevar una variante del 220D W115 acompañando a su nueva Clase X, en un guiño al pasado de la marca y una llamada de atención a los más despistados, dando a entender que en Mercedes-Benz no son tan novatos en este segmento. Pero, al contrario de lo que pueda parecer, tampoco esta 220 D fue la primera pick-up de la marca.

El de a continuación es un repaso a las pick-ups de Mercedes, un viaje más por la casi interminable historia de la marca de la estrella. ¿Subís?

Mercedes-Benz 170 V pick-up: la primera de todas, con la posguerra a cuestas

Acabada la Segunda Guerra Mundial, los escenarios donde tomó parte quedaron arrasados en menor o mayor consideración. A los millones de muertos y heridos hay que sumarle la destrucción de infraestructuras, complejos industriales, y demás daños materiales en general. Alemania, la gran derrotada de la guerra, se vio primero afectada por la destrucción propia de la guerra y después por las sanciones y embargos comerciales. A estas circunstancias hay que sumar la falta de recursos energéticos, materiales y mano de obra para poder resurgir la actividad industrial.

En este contexto, Mercedes-Benz no podía ni siquiera pensar en nuevos modelos durante la posguerra; era imposible pues no había recursos, pero con grandes esfuerzos se consiguió reconstruir la planta de Untertürkheim, en Stuttgart, en poco tiempo.

En 1946 se reinició la producción. La idea de Mercedes fue volver a fabricar un modelo de años pasados -las circunstancias de aquel momento no dejaban lugar a inversiones mayores-. Decidieron resurgir el modelo 170 V (W136), un vehículo que se estuvo fabricando entre 1936 y 1942. Un modelo que, por cierto, fue el lejano precursor de la Clase E.

La primera pickup de Mercedes-Benz, construida entre 1946 y 1947 en plena posguerra: la 170 V pickup (W 136 I)

Aunque retomaron el 170 V, un modelo que tuvo diversas variantes incluida una cabrio, no era momento de grandes berlinas ni vehículos lujosos, ni tan siquiera de gama media-alta. Al contrario, los primeros 170 V de posguerra que salieron de la cadena de montaje fueron vehículos de reparto, de carga, ambulancias y autos de policía. Lo que necesitaba Alemania en ese momento eran vehículos de carácter comercial e industrial, esenciales para el resurgir y el crecimiento del país.

Para distinguirlo de su predecesor, al 170 V de posguerra lo designaron internamente W 136 I. En mayo de 1946 salió de la cadena de montaje el primero de la nueva era: era una variante pickup. Equipaba un austero motor de cuatro cilindros, 1.7 litros y 38 CV. En aquellos días, más que nunca, no estaba la cosa como para derrochar combustible. Poco después, en junio, pisaba la calle un 170 V con carrocería tipo furgón y meses más tarde, en septiembre y octubre, Mercedes lanzó las variantes de ambulancia y auto patrulla de policía, ambos basados también en el 170 V. Eran carrocerías de fabricación sencilla, pues la tecnología de posguerra era poco avanzada. El primer año de producción se construyeron 214 vehículos. En 1947 la cifra aumentó hasta las 1045 unidades.

 

Vuelta a las berlinas. Llega el Ponton y, con él, otra pickup

En julio de ese mismo año, 1947, Mercedes volvió a fabricar una berlina: la 170 V con carrocería de cuatro puertas. Era el primer Mercedes para pasajeros tras la guerra. De esta novedad se aprovecharon los 170 V comerciales, obteniendo mejoras en la cabina, en el chasis y también en cuanto a equipamiento, acordes al nuevo modelo de pasajeros.

Mercedes 170 V pick-up tras el lanzamiento de la berlina, con cambios en la cabina, chasis y equipamiento

En mayo de 1950 se renovaron los 170 V con leves cambios en el diseño, motores más potentes y algunas mejoras en el chasis y la parte ciclo. En mayo del año anterior, Mercedes había lanzado el W191. Con este modelo llegó por primera vez la “S” de Sondermodell (Modelo especial), el 170 S, un modelo lujoso pero del que la marca también proveyó unidades simplemente del chasis a carroceros externos que luego conviertieron en familiares, ambulancias y algunas pick-ups. Un gran porcentaje de estos chasis fueron enviados, desarmados por piezas, a Argentina.

Aunque el 170 V siguió fabricándose hasta 1955, en 1953 vino a sustituirlo el famoso Ponton (W120) con su carrocería de tres volúmenes. Aunque de la cadena de montaje de Mercedes no salió directamente ninguna pick-up, durante los nueve años de vida comercial del Ponton, vendió hasta 5653 chasis con la carrocería incompleta, preparados para ser vehículos multipropósito. Esto se debió en buena parte a problemas de exportación.

Un mercado muy importante para Mercedes-Benz era Sudamérica. Para evitar los elevados aranceles con los que estaban gravados los vehículos extranjeros, se enviaban estos por piezas y una vez en el destino se montaban. Muchos de los Mercedes que llegaron allí acabaron siendo pick-ups.

También Sudáfrica era muy relevante para la marca. A principios de los años 50 había en ese país hasta seis importadores de la marca alemana. Sin embargo, a mediados de esa década el gobierno sudafricano elevó considerablemente los aranceles para los autos, con el objetivo de que a las marcas les saliera a cuenta fabricar localmente en vez de exportar. Con esta medida las ventas de Mercedes-Benz se redujeron y los importadores del país africano acordaron con Stuttgart enviar chasis, o “autos a medias”, que se convertirían en pick-ups -conocidas en aquel país como ‘Bakkies’, considerados vehículos comerciales y exentos de los carísimos aranceles para vehículos de pasajeros. A Sudáfrica no podían enviarse los vehículos desmontados pues no existían industrias con la capacidad suficiente para volver a ensamblarlos.

Los primeros Mercedes 180 D Ponton en formato pick-up comenzaron a venderse en 1955. Iban equipados con el motor OM636 VII de 1.8 litros, el primer diésel que Mercedes introdujo tras la guerra, que rendía 40 CV (y que se convirtieron en 43 a partir de unas mejoras realizadas en septiembre de 1955). Tal fue el éxito de las Bakkies que en Alemania no pasó desapercibido y el carrocero Binz comenzó a realizar pick-ups sobre la base de los W120, aunque con ligeras variaciones respecto al modelo sudafricano.

 

W 115: esa pick-up naranja que tanto estamos viendo últimamente

No fue hasta los 70 cuando volvimos a ver una pick-up con la estrella de tres puntas en el frontal. Presentadas al público por primera vez en enero de 1968, las series W 114 y W 115 ocupaban la gama media-alta de Mercedes. Estos nuevos modelos sentaron las bases del diseño de lo que más tarde se llamaría Clase E; un diseño conservador que resultó ser todo un éxito. Los ‘Barra 8’ (como se denota coloquialmente a estas series) vendieron tantas unidades durante su vida comercial (1968-1976) como autos de pasajeros había vendido Mercedes entre el final de la Segunda Guerra Mundial y 1968, algo más de 1,9 millones.

Aunque durante su desarrollo se barajaron carrocerías sedán, sedán de batalla larga, coupé y familiar, al final esta última no llegó a producción. Inicialmente se lanzaron dos motorizaciones de seis cilindros (W 114), los 230 y 250, y cuatro de cuatro cilindros (W 115): 200, 220, 200 D y 220 D.

Fue sobre esa última versión sobre la que Mercedes-Benz Argentina creó la que probablemente es la pick-up más resultona de esta historia. Porque no podéis negar que tiene estilo.

El origen de esta pick-up data de 1972 y surge, ni más ni menos, de la imposibilidad de vender autos de pasajeros de marcas extranjeras en la Argentina de aquellos años -como mencionaba en párrafos anteriores-. Es en ese contexto que Mercedes-Benz Argentina decide crear, sobre la base de los 220 D, una versión pick-up que se vendería de forma oficial en todos los concesionarios de la marca. De hecho, aunque durante su vida comercial (1972-1976) no se fabricó en grandes cantidades, se llegó a exportar… ¡E incluso llegó a Alemania!

Aunque no era un vehículo concebido para el trabajo, pues era una conversión de una berlina, la compañía de ferrocarriles alemana SSB y Aerolíneas Argentinas (en la imagen) llegaron a emplear estas pick-up para distintas funciones. ‘La Pick-up’, como la llamaron en Argentina en una clarividente percepción de la realidad, estaba disponible con cabina simple o doble y su motor era un 2.2 diésel (OM 615) de cuatro cilindros, 60 CV y 126 Nm de par máximo.

 

Las pick-up de Mercedes en la era moderna

Pocos años después de que ‘La Pick-Up’ argentina llegase a término, Mercedes lanzaba en 1979 su mundialmente reputada Clase G: un todoterreno muy robusto, caro y capaz de enfrentarse a cualquier tarea: desde vehículo militar hasta Papa-móvil. Y como todo vehículo destinado al trabajo, a la Clase G también la hemos visto, cómo no, en formato pick-up…

Pero durante los últimos años la Clase G no ha sido la única pick-up en vestir el emblema de las tres puntas. El curioso concept Vario Research Car de 1995 era un auto “cuatro-en-uno”, y en una de esas iteraciones se transformaba en pick-up. También hubo un curioso estudio de diseño en 2004, la Viano Activity con zona de carga extensible: presentada en la IAA Commercial Vehicle Show, según Mercedes combinaba “estilo americano con dinámica y dimensiones europeas”. Unas dimensiones que pasaban de 4,99 metros a 5,7 cuando se extendía la zona de carga.

Pero sin duda, la pick-up más espectacular -con permiso de la Clase X-, salvaje y radical ha sido la más reciente que ha salido del incipiente caldero de ideas que hay entre Stuttgart y Affalterbach. Me refiero al G 63 AMG 6×6, la mastodóntica creación que en Mercedes-AMG tuvieron a bien lanzar al mercado en un alarde de locura. Seis ruedas, tres ejes motrices, motor V8 biturbo de 5.5 litros y 544 CV, llantas de serie de 36 pulgadas, 0-100 Km/h en 6 segundos y un peso en vacío de 3,7 toneladas que no permite conducirlo legalmente con el Permiso B. Todo en el G 63 AMG 6×6 es a lo bestia, casi obsceno. Como su precio, de casi medio millón de euros en España.

Ahora con la Clase X se abre una nueva etapa, una en la que Mercedes afronta el desafío de introducir un producto más premium en un segmento destinado al trabajo duro. Lo hará en alianza con Renault-Nissan (la nueva Clase X comparte plataforma y elementos con las Nissan NP300 Navara y Renault Alaskan) y será fabricada en la planta de Nissan en Barcelona. En 2017, cuando la Clase X llegue al mercado, se empezará a escribir otro capítulo del libro que narra la historia de las pick-ups de Mercedes. Un libro que ya tenía unas cuantas páginas escritas.

Vía DiarioMotor

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