
Arrancó la nueva era de la Formula 1 con el Gran Premio de Australia y con un doblete de quien parece ser el equipo a vencer esta temporada, Mercedes.
Luego de dominar la clasificación el sábado con el británico George Russell y el italiano Kimi Antonelli, ambos se vieron superados en la salida por el monegasco Charles Leclerc. Russell y Leclerc se pasaron varias veces en las primeras vueltas, luego, con la aparición de los primeros virtual safety car comenzaron las decisiones desde los pits con las paradas en pits para cambios de neumáticos.
Russell recuperó rápidamente la primera posición y una vez ahí manejó la carrera, mientras Kimi tuvo que remontar para llegar al segundo puesto.
Detrás de ellos se ubicaron los Ferrari de Leclerc y Lewis Hamilton, luego el campeón Lando Norris y detrás de él, Max Verstappen, protagonista de otra remontada desde el fondo de la parrilla.
Mercedes fue la escudería que más cómoda se sintió con la entrada en vigor de la nueva normativa técnica que ha revolucionado los monoplazas y, en particular, sus motores, ahora 50% térmicos y 50% eléctricos.
Mientras muchos pilotos habían criticado los nuevos autos y expresado dudas sobre la posibilidad de adelantar, el primer examen resultó muy positivo, con 120 adelantamientos contra los 45 del año anterior.
Cinco monoplazas no lograron terminar la prueba; el local Oscar Piastri, Fernando Alonso, Nico Hülkenberg, Isack Hadjar y Valtteri Bottas.
La Fórmula 1 se traslada a China el próximo fin de semana antes de moverse a Japón. Las rondas cuatro y cinco están programadas para Baréin y Arabia Saudita, pero su celebración en esos países está en riesgo debido a la guerra en Medio Oriente.